Los nueve obispos

Los nueve obispos se representan a través de las nueve mitras, pero otro de sus atributos, sus anillos tenían poderes milagrosos de sanación.

Las nueve mitras que se representan en el escudo del Monasterio y en diferentes retablos y elementos patrimoniales de la Iglesia son en honor y recuerdo a nueve obispos que en el siglo XI deciden abandonar y renunciar a sus sedes, escogiendo este lugar para retiro y fi de sus días. Estos nueve obispos, a través de sus mitras como portadoras de la memoria de la historia, descubren el pasado y la evolución del Monasterio.

Los obispos además de la mitra portan otros atributos que corresponden a su ministerio: el báculo, la cruz pectoral y los anillos. Tras su muerte son enterrados en el Claustro que recibe su nombre: el Claustro de los Obispos. Sus anillos se guardan como elementos importantes para el templo, convirtiéndose Santo Estevo en un lugar de peregrinación ya que se consideraban elementos milagrosos de sanación. Dos actos milagrosos al menos están documentados en los que se refiere la curación de una niña ciega y de un muchacho tullido.

No se volvió a conocer testimonio alguno de estos anillos posiblemente para protegerlos o porque se habían perdido con el tiempo. A finales del siglo XV los restos de los obispos se trasladan al altar mayor de la iglesia. A finales del siglo XVI se colocarían en dos Retablos Relicarios, obra de Juan de Angés.

 

LOS SECRETOS MEJOR GUARDADOS – Historia recuperada en el tiempo

En este apartado se busca hacer alusión a diferentes intervenciones que se han realizado en la Iglesia de Santo Estevo de Ribas de Sil en los últimos años descubriendo patrimonio oculto y los secretos mejor guardados del templo, recuperando historia perdida con el paso del tiempo.

En el año 2020 se deciden hacer una serie de intervenciones en la Iglesia para poner en valor y conservar el patrimonio religioso con el que cuenta.

Se retiran los Retablos Relicarios con los restos óseos de los obispos para ser restaurados, ya que se encontraban en un estado lamentable de conservación. Los restos de los obispos se guardan en la Iglesia como reliquias. Al hacer el traslado se descubre en uno de los compartimentos un pequeño saco diferente con decoración y dentro cuatro anillos con dos documentos uno en pergamino y otro en papel en el que indica Son los cuatro anillos de los Santos Obispos de esta casa con fecha 1785. Son anillos sencillos, simples y honestos que muestran la vida monástica que albergaba en Santo Estevo y que cuentan con un valor espiritual e histórico muy importante. Este hallazgo nos permite entrar en la historia del pasado del tempo y y conoce unos de los secretos guardado en estos Retablos Relicarios.

Este gran descubrimiento no fue el único hallazgo que se reveló en el año 2020, ya que tras los Retablos Relicarios se dejaba intuir bajo una pequeña capa de cal pintura mural datada de principios del siglo XVI anteriores a los retablos. Para descubrir los ciclos de pintura mural que se representaban se realiza una intervención por parte de un grupo de restauradores, con el fin de recuperar las diferentes escenas que se encontraban bajo la fina capa de cal debido al poco periodo de tiempo entre las pinturas murales y la posterior creación de los relicarios.

La labor de los restauradores se basa en ir retirando las capas de cal con la punta de un bisturí con mucha paciencia hasta que aparecen diferentes catas que aportan información. Tras el hallazgo de diferentes escenas del martirio de Santa Catalina, se decide comprobar si los ciclos de pintura mural continúan. Se retira la sillería del Coro Alto que se encontraba completando el altar mayor descubriendo una pared completamente blanca, que tras la labor de restauración se deja ver diferentes escenas del martirio de Santa Catalina a través del ciclo de pintura mural; el purgatorio, el martirio de la rueda dentada, la decapitación, el infierno… Y enfrentado a este lateral se encuentra el martirio de Santo Estevo, la adoración de los reyes y una celebración litúrgica.

Este patrimonio oculto tras los Retablos Relicarios ha permanecido en el tiempo, protegido y de alguna manera conservado gracias a que se encontraban estos elementos patrimoniales preservando la policromía. Se cree que en origen todo el altar mayor de la iglesia estaría policromado pero tan solo se conserva los ciclos de pintura mural protegidos por recursos patrimoniales, ya que hubo una moda en el siglo XX de dejar la piedra vista, picando toda la cabecera llevándose por encima la policromía.

Otra de las intervenciones que se llevaron a cabo en la Iglesia en el año 2022/2023 fue la recuperación del espacio original de la bóveda central donde se encuentra la sillería del Coro Alto, ya que en el siglo XX esta se desploma y se realiza una primera intervención sencilla e inestable que en el año 2022 deciden recuperar en madera de castaño, mimetizándose muy bien con el espacio y pasando desapercibida para los visitantes.